viernes, 30 de mayo de 2014

Damas y caballeros

Mies van der Rohe with smoke, 1957; photographed for Life magazine. Image Courtesy of Frank Scherschel/Time & Life Pictures/Getty Images

Es fácil recordar a Mies siempre con un buen cigarro entre las manos. Como en esta magnífica fotografía de Frank Scherschel tomada en 1957, probablemente en el apartamento del maestro. Mies exhala el humo, acaso únicamente absorto en sus volutas, quién sabe si ensimismado en algún pensamiento profundo.

Es un momento especialmente intenso; por ejemplo, hace poco que se terminaron las obras del Crown Hall del Illinois Institute of Technology  y el Seagram Building está en un estado avanzado de construcción, si no a punto de inaugurarse. Quizá entonces, podemos imaginar que más que un momento banal de distracción la situación que recoge la fotografía sea de absoluta complacencia.

Al parecer, no era hombre de muchas palabras, una parquedad o silencio elocuente que cabe atribuir también a una obra capaz de reafirmarse a sí misma con el paso del tiempo. Quizá a esta misma época puede atribuírsele la célebre sentencia, quien sabe si para responder a alguna pregunta recurrente, que dice: “mi trabajo principal ha sido proyectar edificios. Nunca he hablado ni escrito mucho”.

Es cierto, aunque a medias. Mucho tiempo atrás, allá en el temprano 1928 (otro momento crucial), dirigiéndose al público también decía lo siguiente:

Damas y Caballeros, 

La arquitectura no es para mi un acto de especulación intelectual. No espero nada de las teorías ni de los sistemas específicos, como tampoco de una postura estética que sólo afecte a la superficie. La arquitectura sólo puede manifestarse a partir de un núcleo intelectual y sólo puede entenderse como un acontecimiento vital.

(‘Los requisitos de la creatividad arquitectónica’, en  NEUMEYER, F., Mies van der Rohe. La palabra sin artificio. Reflexiones sobre arquitectura 1922/1968, El Croquis Editorial, 1995)

Este mismo es nuestro consejo, ahora que hemos llegado al final de este curso 2013-2014. Disfrutad, como hemos tratado de enseñaros, de la arquitectura como un acontecimiento vital.

Descansad. Lo hemos merecido. Mejor si es rodeados de Arquitectura. Y porqué no, fumémonos un puro.

Proyectos 1


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