viernes, 8 de febrero de 2013

Construir en altura tiene un límite



Tradicionalmente, la carrera por la construcción en altura ha ido sorteando los propios límites que establecía la disciplina. La incorporación de nuevos materiales, así como el desarrollo de estrategias constructivas y estructurales más eficientes, ha ido acrecentando la altura conseguida en los nuevos rascacielos.

No obstante, en ocasiones, los límites de lo que puede y no puede hacerse no tienen tanto que ver con la técnica. Valga como ejemplo que ilustra a la perfección esta cuestión el traído a colación por José Antonio Sacritán en la magnífica clase que impartió el pasado 8 de febrero: la reciente torre saudí Al Mamlaka Tower, cuyo apuesta por lo icónico no puede dejar de colisionar con una parte del imaginario más conocido de la cultura popular del último siglo. Algo que, tal vez, no le siente demasiado bien al edificio...


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