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| Manuel Aires Mateus + SIA arquitectura, Casa en Fontinha, Melides, Portugal, 2013. Fotografía FG+SG - architectural photography |
Manuel Aires Mateus avisó al comienzo de su conferencia –que abrió el ciclo que conmemora las cinco primeras décadas de la Escuela– que no explicaría ningún proyecto en profundidad. En esta ocasión le interesaba mostrar fragmentos –y repitió con insistencia esta palabra– para abarcar los intereses de la actividad del estudio, entendida como algo más que la mera consecución de proyectos.
Contemplamos, por tanto, decenas de fotografías de maquetas, planos, obras en curso, otras acabadas y dos concursos, mientras se deslizaban explicaciones –no tanto descripciones– de las motivaciones y conceptos que se pretendían en unos y otros. No puede decirse que la conferencia estuviera especialmente estructurada, el paso de las imágenes suscitaba en cada caso intereses dispares. No obstante, los ‘fragmentos’ de proyectos en fase de obra fueron más numerosos, poniendo intencionadamente en el mismo plano los procesos y sus resultados. Y tanto unos como otros se ilustraban con imágenes de extraordinaria calidad, capaces de presentar una arquitectura sublimada e idealizada a la que ya nos hemos referido.
Presentar la arquitectura de modo fragmentario y episódico, aceptar esta discontinuidad, no implica negar lo inmutable. Nada más lejos de la arquitectura de Aires Mateus. Al contrario, este modo de explicar su obra termina estableciendo relaciones entre todas las cosas, es interpretativa. La mezcla de instantáneas parciales genera una poderosa imagen final, difusa, ilusoria y de gran capacidad interpelante. Su suma hace que la arquitectura se desvanezca a favor de las ideas, de una representación sublimada de sí misma.
Quizá no por casualidad, la conferencia terminaba con la presentación del reciente concurso de una mezquita en Burdeos. El espacio religioso es probablemente el más comprometido de todos los posibles: acercarse o alejarse de los tipos conocidos no evita que la arquitectura aluda a los significados y la representación de las relaciones entre el hombre y Dios. Lo mutable debe referirse a lo inmutable. Manuel Aires Mateus confesaba no saber todavía cómo resolver la propuesta: un espacio absoluto donde todo está conectado. La arquitectura debe ser siempre –decía– un reto: ¿cómo transformar una idea en un hecho físico y luchar por ello?

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